Buscar
  • rrssseisg

La reactivación europea post covid

Actualizado: sep 18

La pandemia del COVID-19 es una invitación a una destrucción creativa: una oportunidad para liquidar inversiones obsoletas y crear algo nuevo, mejor y más "resistente" y "sostenible" (Robert Skidelsky - “COVID-19: From Lockdown to Recovery”, octubre 27 de 2020).

Después de casi dos años de la crisis sanitaria, de tanta preocupación e incertidumbre que han afectado el tejido económico-social y, sobre todo, ha golpeado a los más débiles, se avista una esperanza de alejar (o a lo menos de intentar recuperar) la recesión económica en la zona, gracias a las campañas de vacunación y las diferentes medidas adoptadas por la Unión Europea (en adelante, UE).


Parte de ellas, se materializan en la destinación de importantes recursos públicos para fortalecer el sector sanitario y los mecanismos de protección civil a fin de apoyar a los trabajadores afectados. Paralelo a estas, entre las muchas medidas adoptadas por UE y por cada Estado miembro, es clave mencionar las siguientes que interesan a las empresas que buscan un futuro europeo:


  • Se aprobó el uso de la cláusula general de escape del marco fiscal de la UE, ofreciendo a los Estados la flexibilidad necesaria para los presupuestos nacionales, con el objetivo de apoyar la economía y responder de manera coordinada al impacto de la pandemia. Esta medida ha apalancado, en particular, los países de Europa del Sur (Portugal, España, Italia, Grecia), cuya proporción entre el débito y el producto interno bruto debajo del 3% había complicado bastante el balance de estos países en los últimos años, debido a la estancación de la economía.


  • El Banco Central Europeo también otorgó medidas encaminadas a preservar la provisión fluida de crédito a la economía, con un programa de compras de emergencia pandémica de 750.000 millones de euros. Con esto busca ampliar la gama de activos admisibles en el marco del programa de compras del sector empresarial y facilitar las normas de garantía. Estas medidas tienen como objetivo garantizar que todos los sectores de la economía puedan beneficiarse de condiciones de financiación favorables que les permitan absorber el shock de COVID-19.


  • Los Estados miembros de la UE se han comprometido a proporcionar apoyo en liquidez a los sectores que se enfrentan a problemas económicos, así como a las empresas que se enfrentan a una escasez de liquidez. Este apoyo, además, incluye sistemas de garantía pública y pagos de impuestos diferidos, lo que permitió que el sistema bancario otorgara préstamos a largo plazo con mayor facilidad (con plena garantía estatal).


  • Una importante iniciativa de inversión fue aprobada por el Parlamento y el Consejo Europeos, que permitirá utilizar 37.000 millones de euros en el marco de la política de cohesión para hacer frente a las consecuencias de la crisis por el COVID-19.


  • Además, se amplió el alcance del Fondo de Solidaridad para incluir las principales crisis de salud pública, lo cual permitió a los Estados miembros más afectados acceder a una ayuda financiera de hasta 800 millones de euros.


  • Se está trabajando en una hoja de ruta más amplia, así como en un plan de acción, para apoyar la recuperación de la economía europea a través de la creación de empleo de alta calidad. También se están elaborando reformas legislativas para reforzar la resiliencia y la competitividad (entre ellas, por ejemplo, la masiva reforma a la justicia que se está discutiendo en Italia), en consonancia con una estrategia de crecimiento sostenible para reducir la fragmentación resultante de la crisis y promover el rápido restablecimiento de la plena funcionalidad del mercado único.

Así las cosas...


En este contexto de esperanza, desde el vibrante hub de Milán (Italia) se respiran aires impregnados con la ilusión de empezar un nuevo camino de emprendimiento y de valor agregado. Atrayendo, además, recursos humanos en sectores claves, como el de desarrollo ambiental y social sostenible, diseño (Salone del Mobile, terminado el 10 de septiembre pasado), moda (Milano Fashion Week, que empezará el 21 de septiembre próximo), turismo (inclusive con el plan de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026) y servicios tecnológicos; igualmente, buscando relaciones con las mejores prácticas, energías e ideas de los países extranjeros. Alberto Lama, Alessandro Bovio

3 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo